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EL ABANDONO DE LAS NORMALES RURALES Por: Ps. Miguel Ángel Castillo macasti_2000@yahoo.com Los conflictos registrados en las escuelas normales rurales del Mexe y Mactumactzá son un síntoma del estado de salud que guarda el modelo educativo nacional de este tipo. Con seguridad mucha gente desconocía la presencia y funcionamiento de dichos planteles en México. Para otros forman parte de la historia de confrontaciones entre estudiantes y el autoritarismo de los gobiernos estatales y Federal. El antecedente de las normales rurales, creadas por el presidente Lázaro Cárdenas en 1932 (Crónica, p.32, 24-IX-03) bajo un modelo democrático que incluía la participación de las comunidades en el proceso de enseñanza de los maestros hoy es un dato para la anécdota. Su filosofía y propósito fueron desvirtuados al grado de la descomposición organizacional que ahora conocemos. ¿Qué factores intervinieron en la problemática de estas escuelas? Uno de los más importantes se relaciona con el manoseo político de sus planes, de sus programas y del espíritu que las animó para hacer justicia social y ofrecer oportunidades a las comunidades marginadas del país. De centros de enseñanza y cultura, se transformaron en escenarios de lucha política e intereses sectarios que acabaron por desmoronar las expectativas reales para el desarrollo comunitario. Habría que considerar en la problemática de las normales rurales el pronóstico de Sylvia Ortega, subsecretaria de servicios educativos en el DF (Crónica y La Jornada, 1-X-03) quien alertó sobre la escasez de personal docente que se avecina para algunas zonas del DF. De ser cierto, el escenario se vuelve preocupante porque tarde o temprano se extendería a los demás sistemas estatales. Así se confirma cuando Abel Ríos Salmerón, director de Educación Indígena de la Secretaría de Educación en Guerrero (SEG) advirtió sobre la falta de maestros en el estado. De acuerdo al funcionario la situación provocó el cierre de poco más de 30 escuelas de preescolar y primaria bilingües en municipios de la zona de la montaña en Guerrero (Excélsior, 21-X-03, p.28). Los docentes emigran como braceros hacia los EU, explicó Abel Ríos y añadió que los maestros se niegan a impartir clases en zonas rurales porque quieren irse a los centros urbanos. |