El próximo 22 de septiembre se cumplen 100 años de la refundación de la UNAM. El artículo 1 de la Ley Constitutiva de la Universidad Nacional de México, de 1910, establecía como su finalidad la de realizar en sus elementos superiores la obra de la educación nacional, tarea de interés público que ha cumplido con creces, entretejiendo su propia historia con la historia política, social, científica y cultural del país. El carácter de autónoma lo adquirirá más adelante, con la Ley Orgánica de 1929, lo que es reconocido como principio distintivo de su identidad. La aprobación, en diciembre de 1944, de la Ley Orgánica que actualmente la rige, va a confirmar finalmente las reglas de su relación con el Estado, quien es garante financiero de sus funciones para brindar educación, llevar a cabo investigación y extender la cultura a la sociedad. Labor que la ha convertido en polo literario, filosófico, científico, jurídico, médico, artístico, musical y arquitectural de México, y por la cual acumula múltiples reconocimientos nacionales e internacionales.